Deseo firmemente que mañana sea el día del fin del mundo, el fin de esta etapa de nuestras vidas que dicen concluirá en un fecha concreta. Como si de un propósito fuere, convengamos en dar por finalizado mañana este acumulo de miserias y penurias para tanta gente, finalice mañana un tiempo de crisis y mediocridad y sea el renacer de un nuevo tiempo. Acabemos mañana con un devenir torcido y nefasto, época deprimente y de sin sabores para muchos y de opulencia y avaricia para algunos. Época de degeneración social y de falta de valores para muchos, acabe en un día señalado, será mañana, pero podría ser cualquier otro, pongamos una fecha y esta es buena para cambiar.
No creo que el fin del mundo que pronosticaron los Mayas sea apocalíptico y destructivo. No creo en grandes bolas de fuego destructoras, ni siquiera en trompetas celestiales como armamento de seres angelicales con mala leche.
Hay muchas formas de terminar una época, ya ha ocurrido otras veces, pero no será esta con glaciaciones o torramientos a altas temperaturas. En otros tiempos las gentes protagonizaron revoluciones, invasiones, descubrimientos y eventos que hicieron que el devenir de la realidad cambiara para bien o para mal.
Ahora que estamos abajo, cualquier cosa positiva que hagamos nos hará ascender rápidamente, es cuestión de ponerse a ello, debe salir de dentro de nosotros, no esperemos que nos venga dado. Los cambios impuestos se mal llevan, se hacen odiosos por impuestos, no van a coincidir jamás con nuestros intereses, debemos ser nosotros desde nuestro propio interior o desde nuestra propia mismidad (esta palabra la cuelo porque me gusta) los que demos un paso adelante en nuestras vidas, cambiemos, abandonemos la pereza y la comodidad adormecedora, sólo un paso es necesario y nos daremos cuenta que ya no estamos anclados, hemos cambiado nuestro mundo, estamos en una nueva era.
Valga de ejemplo la película de Luis Buñuel “El angel exterminador” donde un grupo de acomodados personajes, se ve atrapado en una estancia sin poder salir, a pesar de no existir impedimento alguno. Sólo un paso los hará perder el miedo y poder abandonar la reclusión.


Este Post tiene 0 Comentarios