(….viene del capítulo 1)
3. ANÁLISIS DE LOS BLOGS DE MATERNIDAD
A partir de analizar los 10 blogs escritos en castellano que tienen más seguidores, hemos encontrado varias características en común, que nos hablan de esta necesidad que sienten las madres actuales de compartir sus vivencias con otras mujeres y de los elementos que definen la blogosfera maternal. Muchas de estas características que ahora detallaremos son un reflejo de nuestra época actual hipermoderna.

Autores como el francés Gilles Lipovetsky (Lipovetsky, 2004) o el polaco Zygmunt Bauman (Bauman, 2007) han definido la época actual como una evolución de la etapa posmoderna experimentada a partir de los años 60 del siglo XX, dónde los valores imperantes eran el narcisismo, el individualismo y el auge del consumo y de la comunicación de masas. Actualmente, a partir de finales del siglo pasado, una vez pasados los momentos de máxima exaltación del hedonismo y del presentismo propios del posmodernismo, estamos viviendo una nueva recomposición de valores que Lipovetsky ha convenido en llamar hipermodernidad. Así, seguimos todavía en la misma era posmoderna, pero un pesimismo difuso parece haberse instalado entre nosotros y han entrado en cierta crisis la fascinación, el progreso y la libertad, que eran los grandes pilares de la modernidad, las bases de su imaginario. A la vez, en el marco de estas últimas décadas, el hombre y la mujer occidentales han desarrollado unas preocupaciones por el trabajo, la salud y la familia a las cuáles Lipovetsky se ha referido bautizando el individuo actual como un “Narciso neurotizado”.( Lipovetsky, 2007).
Esta nueva tendencia empezó durante el último tercio del siglo XX, coincidiendo con muchos cambios de la sociedad. La caída del muro de Berlín el año 1989, la crisis ambiental y la revolución informacional, entre otros factores, conllevaron una variación de les grandes ideologías. Igualmente, una progresiva “descomunitarización” de los marcos que hasta ahora eren vividos como comunitarios; debido sobretodo a la complejidad social, el sensualismo, la desacralización del mundo, el racionalismo moderno y la secularización propias de la sociedad en esta última etapa del modernismo (y que han estado apuntados por Joaquim Capdevila (Capdevila, 2011: 28), desemboca en una necesidad de afirmación de la identidad personalizada de los individuos.
Y es en este contexto social dónde las mujeres han encontrado una nueva forma de comunicación y reunión: la difusión de experiencias y reflexiones personales a través de Internet a otras mujeres que, sin ser conocidas, sienten cercanas y comparten las mismas formas de crianza.
Pasamos a analizar a continuación cuáles son los puntos de unión entre estos blogs y estas mujeres para poder conocer mejor esta nueva tendencia social. Las características básicas que hemos encontrado son la siguientes: el sentimiento de “tribu virtual”, la tendencia al narcisismo y a la exhibición personal, la revalorización de la infancia, un retorno a lo primitivo, un aumento de la incerteza en estos tiempo de sobreabundancia de información y la concepción de las madres como “prosumers”
3.1. La “tribu” virtual:
Hemos hablado de la soledad con la que las madres actuales vivimos la maternidad y la crianza de nuestros hijos, debido a la progresiva descomunitarización de la sociedad. Los nuevos modelos de familia propician grupos nucleares más pequeños y la falta de referentes y disminución de la ayuda que esto conlleva ha provocado que muchas madres busquen estos referentes en las redes sociales. Y los han encontrado.
Así, la blogosfera maternal actúa en cierta manera como los “virtual large groups” de los que habla Haim Weinberg (Weinerg, 188), dónde los individuos se apoyan y crean vínculos comunitarios entre sí. Weinberg describe concretamente las características de los chats, pero muchas de éstas son extraplorables también a los blogs. En los blogs no hace falta que los usuarios permanezcan constantemente on-line para poder “hablar” (o en el caso que nos ocupa, dejar comentarios), pero existe igualmente la sensación de formar parte de un grupo, de ser una comunidad. En los blogs analizados encontramos gran cantidad de rasgos que hacen suponer esta pertenencia a un grupo superior y que demuestran que cada blog no es un elemento aislado. Los blogs amigos que se enlazan en la parte derecha de la página principal de un blog, por ejemplo, son un claro indicativo de la concepción de todos los blogs como un grupo al que se forma parte. A la vez, los constantes premios y cuestionarios que los autores se otorgan entre ellos es una forma de reconocerse y de saber más de cada miembro.
Van Vliet and Burgers (1987) nos daba las pistas de los elementos básicos compartidos por toda comunidad, entre los cuáles se encontraban los siguientes: interacción social, un sistema de valores compartido y un sistema simbólico compartido.
Las comunidades de madres en el ciberespacio contienen estos tres elementos. La interacción social se observa en las numerosas veces que las autoras de los blogs se citan entre ellas, en la costumbre de responder los comentarios de los distintos usuarios, en la posibilidad de plantear preguntas al autor del blog y la visibilidad del mail del autor en la página.
La segunda característica de la comunidad, el hecho de compartir un sistema de valores se puede apreciar en el auge de la crianza natural que una gran cantidad de páginas personales profesa, así como el gran número de textos e imágenes reivindicativas sobre el tipo de crianza que se defiende que muchos de ellos comparten y que serán referidas posteriormente.
Finalmente, el uso de un mismo sistema de símbolos se puede ver en las etiquetas compartidas como marcador de los temas más tratados en el blog, en el uso de emoticonos, de abreviaciones y de un lenguaje similar en cuanto al registro y formalidad.
Como dice Weinberg, puede haber miembros activos o pasivos en un gran grupo, pero todos ellos desarrollan la sensación de pertenecer a él. Así, se incluirían en este grupo de madres 2.0 también las madres que no tienen un blog propio pero que son lectoras habituales de estas. Y por lo que se desprende del número de seguidores de cada blog analizado (968 el blog Tenemos Tetas a finales del año 2012) son muchas.
El grado de implicación en el grupo depende del número de comentarios dejados en otros blogs y también de la frecuencia de actualización del propio blog, hechos que dependen del momento y varían en el tiempo. Hay periodos de tiempo dónde ciertos individuos parecen tomar el liderazgo de las discusiones (o de los posts), para pasar a ser más silentes en otras épocas, dónde nuevos usuarios toman el rol de liderazgo.
3.2. Narcisismo o la exhibición del yo
Otra de las características hipermodernas observadas en los blogs de maternidad es la tendencia actual de hablar de uno mismo en las redes sociales, de convertir la propia persona y su vida cotidiana en el tema central de un blog.
La mayor parte de los blogs tienen como protagonista central a la madre, que nos habla sobretodo de sus hijos pero también de los cambios que la maternidad ha conllevado a su vida. Así, se explican anécdotas y experiencias personales a la vez que se difunde información.

El auge de los blogs personales, de los photoblogs y otras páginas dónde los usuarios difunden contenidos muy personales a personas que no conocen físicamente se inscribe dentro del fenómeno llamado “the stranger in the train effect”, descrito por McKenna el 2002 y analizado entre otros por Sonia Livingstone el 2007. Según este efecto, en ocasiones los individuos tendimos a explicar nuestra vida con más detalle y de manera más desinhibida a personas no vinculadas con nuestro entorno que a nuestros propios familiares. El anonimato real o la sensación de éste que tenemos cuando difundimos informaciones y fotografías personales a través de la red hacen que mostremos parte de nuestra vida que nunca contaríamos presencialmente a personas conocidas.
Por lo que refiere al anonimato, hay usuarias que optan por dar un nombre personal, que ignoramos si es el real o no. Otras son anónimas, utilizando seudónimos como “mamareciente”, “una mama española en Alemania”, “la teta reina”, “Lady A” o “mamá contra corriente”.
Por lo que respecta a las fotografías mostradas, los hijos aparecen fotografiados en algunos blogs: ya sea de manera directa o indirecta (sin que se les vea la cara). Por lo que respecta a la presencia de fotografías de la madre, ésta aparece en menor proporción. Los nombres de los hijos se dicen en pocas ocasiones y en sólo un caso aparece en el mismo nombre del blog. En ocasiones las madres se dirigen a su hijo a través de genéricos (mi hijo, los niños), otros tres tienen nombre real y los otros tienen un sobrenombre como “chiquinini”, “boliche”, “el rubio”, “destroyer” o “el del rizo”.
3.3 La revalorización de la infancia
La conversión de la crianza en un tema tan profuso del que hablar, así como la preocupación excesiva por la correcta realización del papel de madres es un signo de la revalorización de la infancia en la época actual. En este hecho se puede ver la contribución de un aspecto básico de la hipermodernidad: la fuerte identificación de los padres con sus hijos en tanto que factor de singularización y preservación de la propia identidad.
Paradójicamente, esta presencia masiva de los niños en los blogs de maternidad contrasta con su progresiva desaparición de la sociedad contemporánea, en el curso de la cual los estilos del niño y del adulto tienden a fusionarse, a homogeneizarse, y el niño como tal tiene cada vez menos presencia.
En la sociedad actual, los niños no se diferencian de los adultos en cuánto a intereses, lenguaje, alimentación o vestuario. Y es que como apunta Postman (Postman, 1990), a medida que disminuye la categorización de infancia como etapa diferenciada, disminuyen también sus señales simbólicas. Parece como si en la sociedad actual hipermoderna los niños no manifestasen su deseo de ser niños eternamente, sino al contrario, pronto demuestran sus ganas de crecer y conseguir un cuerpo adolescente.
Así, en un mundo dónde la adolescencia empieza cada vez más pronto y termina cada vez más tarde, preservar la corta etapa de la infancia puede ser uno de los motivos del auge de blogs que versan sobre la temática del niño en su más tierna infancia.
3.4. El retorno a lo primitivo
En la introducción del libro de Gilles Lipovetsky sobre los tiempos hipermodernos, Pierre-Henri Tavoillot define la hipermodernidad como el tiempo en que no sólo se representan los valores narcisistas y la pérdida de los fines, sino también como la época de la consolidación de una serie de sentimientos y valores tradicionales. (Lipovetsky: 2006, 8).
Observamos en la gran mayoría de los blogs analizados una preocupación por la crianza natural y por vivir la maternidad de manera consciente y tranquila. Este factor, visible en muchos otros aspectos de nuestra sociedad, es definido por Eloy Fernández Porta a través del fenómeno estético ‘Urpop’, que seria la emergencia inesperada de figuras, valores o emociones primitivos en un espacio ultramoderno. (Fernández Porta, 2008: 14).
El resurgimiento de nuevos modelos de crianza más naturales y conscientes respecto el proceso del embarazo, del parto y de la lactancia suponen un retorno a este primitivismo, dónde lo natural se impone por encima de los avances científicos. Tras unas décadas (los años 70 y 80), dónde las mujeres optaban mayoritariamente por alimentar con biberones a sus hijos (hecho que se publicitó como una liberación de su maternidad), se esta volviendo a una crianza natural en la que las madres viven cada etapa de sus hijos de manera intensa y emotiva. La lactancia materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida del bebé, así como la prolongación de ésta hasta los dos años o más, es actualmente cuestionada en algunas esferas sociales. En cambio, en los blogs las madres intercambian estas experiencias con naturalidad y se sienten apoyadas. Como ejemplo de esta revalorización de lo natural, encontramos casos en los que el nombre que se da a los comentarios que pueden dejar los usuarios se ha cambiado por el de “muuugidos” o “gotitas de leche”, con claras referencias a la lactancia materna.
Como vemos, en la época de la crisis de la comunicación o de la “dieta comunicativa” de la que habla Sebastià Serrano (Serrano: 2006) también tiene cabida la revolarización de espacios de comunicación entre madre e hijo, como la lactancia (que es contacto, comunicación). Una generación de madres se ha dado cuenta de que la inversión en afecto, en contacto, es prioritaria y reportará en un futuro grandes beneficios.

3.5 Mayor información, mayor incerteza
Gilles Lipovetsky nos advierte de que los individuos de la sociedad actual “están a la vez más informados y mas desestructurados, son más adultos y más inestables, están menos ideologizados y son más deudores de las modas, son más abiertos y más influenciables, más críticos y más superficiales, más escépticos y menos profundos”. (Lipovetsky; 2006: 29).
Así encontramos muchos posts informativos sobre nuevos libros o corrientes de crianza, que demuestran que las madres están muy bien informadas, citando a profesionales como Carlos González, el doctor Estivill (desfavorablemente) y a otros profesionales como Rosa Jové o Laura Gutman.
Esta información ayuda a que la emoción general que se desprende de algunos posts sea la determinación, la seguridad de que las madres están obrando bien con el tipo de crianza elegido. Esta determinación tanto puede ser real como una pose o forma de transmitir seguridad y autoconvencerse. También hay posts que transmiten también un sentimiento de indignación, de rebelarse contra alguna forma de actuar de la sociedad que no es satisfactoria des del punto de vista de la crianza natural, o rebatiendo las creencias de algunos pediatras o autores.
Pero a pesar de esta información y ejemplificando la cita de Lipovetsky del inicio, existen también posts en los que el sentimiento general es la indecisión y la interrogación sobre si la forma propia de actuar es correcta. “Vacunar: ¿sí o no?”, “¿Rabenmütter?”, “¿Bañarle cada dos semanas?”, “¿Nuestros hijos y su futuro nos pertenecen?”, “¿Y si los primeros meses no fueran los peores?”. Observamos pues desde las preguntas más transcendentales a las más banales, pero todas ellas comentadas con indecisión en el post.
3.6 Las madres como “prosumers”
Hemso hecho referencia a que una de las características de la época actual es la necesidad que sentimos los individuos de expresar singularizadamente nuestra identidad. Buscamos unos referentes que nos diferencien fuertemente, que nos singularicen respecto a los demás. Esta personalización extrema de las identidades se beneficia de un fenómeno básico de la hipermodernidad: la emergencia de una nueva dimensión de la comunicación, caracterizada por la privatización de la experiencia comunicativa que suponen las nuevas plataformas de comunicación personal aparecidas en las últimas décadas en Internet, como twitter, facebook, o, en el caso que nos ocupa, blogger. Los individuos nos hemos alejado cada vez más del espacio público, nos aislamos en la esfera privada y, desde allí, nos presentamos públicamente al mundo a través de nuestros ordenadores. Actualmente, el contenido generado por los usuarios de Internet es casi la mitad del contenido desarrollado por las instituciones o empresas, y esta tendencia va en aumento.
La mujer y madre actual ya no es únicamente consumidora pasiva de los medios de comunicación, sino que ha devenido una mujer “prosumer”, la cual cuenta con opciones ilimitadas de elección de productos, de acceso a las informaciones y de difusión de opiniones propias que tienen influencia sobre fabricantes y anunciantes. El término “prosumer” fue acuñado por el futurólogo Alvin Toffler en su obra “La tercera ola“, a partir de la fusión de las palabras PROducer (productor) y conSUMER (consumidor), hecho que ya predecía la aparición de un nuevo tipo de consumidor activo.
Las autoras de los blogs analizados son todas mujeres, aunque cabe decir que también hay padres que escriben sobre crianza como los autores de los blogs Historias de papá lobo o Aprendiz de padre, pero mayoritariamente, las personas que hablan e intercambian consejos sobre maternidad son mujeres, hecho que no ha sido usual anteriormente en la historia. Incluso unas cuantas madres blogueras han traspasado la frontera de Internet y han publicado un libro titulado “Una nueva maternidad”, en el que en el prólogo ya avisan que es el primer libro de estas características escrito por mujeres. También la autora del blog Mi vida con hijos, Isabel García-Zarza, ha publicado un libro que recoge sus reflexiones en la red: Diario de una madre imperfecta.
Estas “prosumers” son, además de mujeres, jóvenes (la mayoría están en la treintena) y de profesión y procedencia muy variada. Ya no hace falta estar en las grandes ciudades para ser influyente. Incluso existe el caso del blog de Una mamá española en Alemania, la autora del cual compara las costumbres de los dos países en torno a la crianza. Y existen más blogs de madres que relatan su experiencia maternal desde otros países. No hay fronteras para este nuevo consumidor y productor de contenidos, y, si las hay, lejos de suponer un obstáculo, sirven para enriquecer las experiencias de la comunidad.
Una de las características comunes es su alto nivel académico, muchas de ellas con títulos universitarios y presumiblemente procedentes de un estrato social medio-alto. Así, es un fenómeno que se gesta en las capas que tienen un mayor acceso a la información.
La plataforma mayoritariamente utilizada es blogger. También wordpress y páginas web personal, sobretodo en el caso de blogs que tienen un gran número de seguidores y que con el tiempo han dado el salto a plataformas distintas del blogger original con el que habían empezado (es el caso de los blogs Una mama(contra)corriente y Creciendo con David). Y casi todos tienen también enlaces a otras plataformas, como twitter o facebook, por lo que se observa la voluntad de estar lo más presente posible en el mundo virtual.
Esta voluntad de llegar a la gente se manifiesta también en la legibilidad de los diferentes posts, que utilizan un lenguaje formal en su mayoría, así como distinciones como palabras en mayúsculas, cursiva o enumeraciones para hacer más fácil la comprensión del mensaje. También la inclusión de imágenes en los post, ya sean fotografías, ilustraciones, fotomontajes o tablas refuerzan esta idea.
También es relevante comentar que este espíritu de actuación no se queda en el ámbito del propio blog y que, además de los casos de los libros ya comentados, también se impulsan iniciativas sociales. Una de las que consiguió mayor participación fue el manifiesto a favor de que Habiba (una mujer a la que los servicios sociales de Madrid habían separado de su hija por darle lactancia a demanda) volviera a estar con su hija. A raíz de estos hechos e creó la página de facebook: “Queremos que el IMMF permita que Habiba amamante a su hija YA.”. Y iniciativas similares se han producido en el llamamiento a escribir cartas al director del diario El mundo para quejarse sobre un artículo sobre maternidad, así como posts que invitan a participar activamente en la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Los sorteos propios que hacen los blogs para celebrar un número determinado de entradas, de visitas, o de seguidores también se inscriben en este fenómeno.
3.7 Una nueva concepción de la maternidad
Una cuestión visible en la mayoría de blogs es la gran divulgación de la lactancia materna.
Del total de imágenes utilizadas en el avatar que representa a las autoras, tres imágenes se refieren a la lactancia, ya sea un icono, una fotografía de un hijo siendo amamantado o una ilustración sobre el tema.Si nos fijamos en las connotaciones del nombre del blog, vemos como algnos de ellos se refieren a la lactancia como “Tenemos tetas”, “La mamá vaca” y “Con la teta hemos topado”.
A parte de este regreso a lo natural ya comentado en el punto cinco, también puede verse la voluntad de las madres de construirse una identidad, de etiquetarse. Muchos blogs tienen imágenes reivindicativas del tipo: “Soy lactivista”, “En mi cama somos tres”, “Pro-crianza con apego”, “El parto es nuestro” o “Conciliación real ya”.
Esta nueva maternidad que se observa en Internet recuerda a la que Lipovetsky evocó en su libro La tercera mujer, de 1997, dónde el filósofo francés llamaba a la nueva mujer que empieza a surgir a finales del siglo XX cómo la “mujer sujeto”. En este tipo de mujer, los valores tradicionales, lejos de desaparecer, siguen perdurando, y no por inercia histórica sino por su posibilidad de concordar con los nuevos referentes de autonomía individual. Así, “la tercera mujer ha conseguido reconciliar a la mujer radicalmente nueva y a la mujer siempre repetida”. (Lipovetsky: 1999, 12).
En los blogs de maternidad, la mujer y madre actual no habla del trabajo del hogar y del cuidado del hijo con el tono sacrificial y moralizador que imperaba a principios de siglo XX en los manuales de la buena esposa y de la buena madre. Traer hijos al mundo y educarlos no es visto actualmente como una misión que implica un sacrificio por parte de la madre, sino como un enriquecimiento. Actualmente las temáticas que preocupan son las relacionadas con el bienestar del bebé. Su alimentación, el período de sueño, su desarrollo cognitivo… Y también hay una parcela para las reflexiones de las madres acerca de su papel, dónde expresan sus motivaciones y ideas en otros sectores alejados de la maternidad, como la lectura, el deporte, la cocina o los estudios. Así mismo, el trabajo es un tema del que se habla mucho, en especial acerca de su conciliación.
Es una generación de madres que se autodenominan “buenas madres” de “niños felices” a sí mismas, aún sin saber coser y reconociendo que su hogar no está siempre limpio y apunto para recibir visitas.
Como la tercera mujer de Lipovetsky, las madres blogueras ejemplifican un tipo de mujer que por primera vez en su historia no se halla subordinada al hombre. Es una mujer que puede elegir, y por tanto se interroga, a la vez que puede inventarse a si misma y proyectar un futuro indeterminado. Y a la vez son mujeres que no desean perder el poder materno. “La primera mujer está sujeta a sí misma; la segunda mujer era una creación ideal de los hombres; la tercera supone una autocreación femenina“”. (Lipovetsky: 1999, 219).
4. CONCLUSIONES
Consideramos que la definición de maternidad es una construcción social, eso significa que aquello que consideramos buena o mala madre y, en consecuencia, las maneras como han actuado las madres están relacionadas con el momento histórico y social en el que se encuentran. Para entender la maternidad en la actualidad, hay que tener en cuenta entre otras cosas las nuevas formas de expresión y relación, donde juega un papel fundamental el mundo virtual. Nosotras nos hemos centrado en los blogs maternales, donde son las mismas madres las protagonistas y las que definen su propia condición.
Por un lado, pensamos que la necesidad de expresión y relación entre mujeres entronca con una tradición femenina de espacios donde el intercambio y la comunicación formaban una parte fundamental. La palabra era protagonista y nos ha dado a las mujeres una especial preferencia por relacionarnos a partir de las conversaciones. También existe una voluntad de recuperar los conocimientos maternales que se basan en la experiencia y el intercambio de impresiones; un saber que quedó roto con la industrialización. El ejemplo más claro en este sentido es el de la lactancia. Toda una generación de madres alimentó preferentemente a sus hijos con biberón. Ahora, con la recuperación y revalorización de la lactancia materna, las madres se han encontrado que ninguna mujer sabe como amamantar y los profesionales no se han formado en este sentido, porque es un tipo de conocimiento que tiene más que ver con la experiencia que con lo que se puede aprender en un libro. Como decíamos, hay que tejer de nuevo las redes de la experiencia y eso es difícil en la soledad del hogar. Por eso nos encontramos en el centro de relación por excelencia de nuestro siglo; el mundo virtual.
En este, por un lado, las mujeres, conscientes de la soledad de las madres en la sociedad actual, buscan un espacio de reunión y de encuentro con otras mujeres que se encuentran en la misma situación. Para sospesar las alegrías y las dificultades que conlleva la maternidad no se ponen únicamente en manos de los profesionales (normalmente masculinos) sino que buscan un interlocutor igual, con el que poder hablar de tú a tú e intercambiar experiencias .Igualmente las madres participan activamente en el intercambio y en la creación de experiencias comunicativas, dejando de ser un consumidor pasivo que acata las decisiones de otros para convertirse en una mujer que produce sus propios contenidos, cuestiona las opiniones de los demás e impulsa iniciativas.
La madre convierte así la crianza de sus hijos en el tema central de los blogs, dónde la exposición e exhibición de las diversas vivencias personales, manifiesta también una tendencia al narcisismo y a una preocupación en ocasiones extrema hacia la figura del niño y su desarrollo. Además, el hecho de vivir en la llamada sociedad de la información y de ser mujeres que tienen un fácil acceso a ésta no excluye que en muchas ocasiones sus escritos estén llenos de dudas e interrogantes.
Finalmente, hemos observado también como se ensalza el retorno a los modelos de crianza naturales, este retorno a lo natural se ejemplifica perfectamente con las nuevas reivindicaciones a favor de la lactancia materna, el colecho y la necesidad de los padres de criar en exclusiva a sus hijos el máximo tiempo posible. Por otro lado, hay que señalar que no han faltado las voces críticas hacía estos presupuestos que podríamos cualificar “de retorno”; otras madres que cuestionan algunas de las características de la llamada “crianza natural” considerando que a la vez se está encumbrando una imagen de la mujer como naturalmente inclinada a la maternidad, como si la maternidad (es decir, las maneras de actuar de las madres) no fuera un producto social e histórico más, sino una inclinación intrínseca de la condición femenina.
En todo caso, pensamos que el fenómeno es esencial para entender y analizar la maternidad contemporánea o como lo llaman algunas de las autoras, la nueva maternidad, que es el reflejo de nuestra sociedad actual hipermoderna. A nuestro entender, el blog otorga a las madres una plataforma pública y de relación que aprovechan para tomar la palabra y cuestionar el rol que las sociedad les ha otorgado y reivindican su capacidad de decidir lo que, usando la terminología propia de los blogs maternales, podríamos cualificar de empoderamiento maternal. Eso es en todo caso positivo ya que pocas veces en la historia las madres han tenido unas herramientas tan potentes para relacionarse, pensar sobre su condición de manera comunitaria y vivir su proceso de empoderamiento de manera tan consciente.
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[1] Sobre la concepción de la “mala madre” vid. Palomar Verea (2004)
[2] Como uno de los númerosos ejemplos, podemos leer la diatriba contra las comadronas de 1646 y titulada A voice in Rhama or the crei of Women and Chlidren (Hutter Epstein 2010: 37)
[3] La idea de familia nuclear surgió de la ideología propia de las clases medias decimonónicas, pero con el tiempo este concepto se clarifico e extendió. Al final del proceso se consiguió que ésta idea de familia se considerara “natural” y deseable. A la vez que se consideraba este tipo de familia el marco de relaciones personales privadas independiente del área pública (Moore 1991:144-145)


Soy de la tribu de las madres 2.0, de las #malasmadres, de las que necesitó buscar en Internet si lo que sentía (miedos, frustraciones, alegría, emoción, etc., etc.) después de parir era exclusivo de su subidón hormonal y si el resto de las mujeres en las mismas circunstancias estaba igual que yo.
Y descubrí a mis amigas (si he hecho amigas maravillosas), a mi tribu, a un montón de mujeres que disfrutan del conocimiento tecnológico, lo usan para comunicarse y compartir experiencias y de la maternidad.
Antes, una madre y su hija podían incluso estar en la misma circunstancia, es decir podían ser madres a la vez, eso hoy en día o al menos en mi caso no es así, yo soy mayor para parir (primípara añosa lo llaman los médicos) y mi madre ya no recuerda cosas como, como se daba el pecho o porque dejo de dárnoslo a mí y mi hermanas, solo recuerda como ella dice lo básico, pero no lo suficiente para resolver mis innumerables dudas, tus amigas están en las mismas que tú y a veces es más sencillo sincerarte con un extraño que con un amigo.
En mi nueva tribu he descubierto que dar la teta es muy bueno y no darla también, que el colecho es maravilloso y que tu peque duerma en su cuarto desde el primer día también, que los partos respetados existen y que por desgracia los medicalizado también, que hay padres (hombres me refiero) que viven esto igual de intensamente que nosotras las madres y que al igual que yo hay muchas mujeres que eran mucho mejores madres antes de ser madres y eso reconforta y da fuerzas.
Adoramos a nuestros bebés los durmamos con Estivil o con González, hablamos de ellos con nuestras amigas 2.0, “twitteamos” como nos va el día o la mierda de noche que hemos pasado, nos quejamos de nuestras parejas y de lo cabrones (perdonar la expresión) que son en nuestros trabajos y de lo difícil que es conciliar vida personal y laboral…pero todo esto ya se hacía solo ha cambiado el medio, antes era en la puerta de casa o en el patio de vecinas y ahora el patio se ha trasladado a las redes sociales, no es más que una evolución y porque además de vez en cuando nos “desvirtualizamos” y lo hacemos en directo.
Una mama 2.0