Las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) son una secuencia de acciones que se realizan cuando se produce una situación de parada cardio-respiratoria y que tienen como objetivo mantener el flujo sanguíneo a los órganos “nobles” (cerebro y corazón fundamentalmente) hasta que se resuelve la situación que ha originado el paro.
Aunque los médicos y el resto de personal sanitario recibimos formación en RCP, la realidad es que la mayoría de paradas cardio-respiratorias se producen fuera del ámbito hospitalario, de forma que no siempre un sanitario entrenado estará en el lugar ni en el momento adecuado.
Iniciar las maniobras de RCP lo más rápido posible no es una cuestión baladí. En tan solo 4 minutos sin flujo sanguíneo, el cerebro –si se recupera- lo hará con secuelas. Así que en cuanto se presencia una parada, hay que iniciar “in situ” las maniobras. Es la única posibilidad de que la persona pueda sobrevivir.
Las maniobras iniciales se conocen como RCP básica y no se necesita ningún instrumental para realizarlas, solamente nuestras manos y nuestra boca. Estas maniobras deben mantenerse hasta que llega el personal adiestrado que realizará un soporte vital avanzado, empleando entonces medicación y material.
Aunque solamente sea por la televisión, muchas personas tienen una idea remota de en qué consisten las maniobras de masaje cardiaco y “boca a boca”. No obstante, el aprendizaje reglado permite que estas maniobras se realicen de forma efectiva, en secuencia y con calidad.

Desde los comités de RCP existe una sensibilidad creciente a que este aprendizaje sea impartido a la población general incluyendo a los niños. El futuro parece ir orientado a enseñarlo en los colegios como contenido curricular y de forma progresiva según el nivel de desarrollo de los niños. Por ejemplo en los preescolares podría bastar con que aprendiesen el teléfono de emergencias.
Algunas iniciativas ciudadanas (con participación de sanitarios) como EdCivEmerg (https://edcivemerg.com/) abogan por esta posibilidad, con el lema: “Los niños de hoy pueden salvar una vida mañana”.
En mi hospital, periódicamente hacemos cursos de formación en RCP pediátrica para padres. Tienen siempre muy buena aceptación, pues todo lo que suponga aprender habilidades con las que pueden proteger a sus hijos siempre son deseables. Además es un curso muy agradecido. Realmente tras unas pocas horas, las familias son conscientes de lo mucho que han aprendido y de la importancia de dicho aprendizaje.


hola, desde el Ampa del cole San Sebastián en El Boalo (Madrid), este curso hemos organizado cursos gratuitos de RCP tanto para las monitoras del comedor como para las familias. Han sido todo un éxito, recomendamos la experiencia a otros coles!
un saludo
Elena
Estaría interesada en este tema, vivo en El Campello (Alicante), ¿Conocéis si se está haciendo algo por esta zona?. ¿Me tendría que poner en contacto con Salud Pública o con los pediatras del ambulatorio?