Se ha acabado el cole, bien, y ahora ¿qué hago con los niños? Es la pregunta que muchos padres se hacen estos días. El periodo escolar es el que es y no se puede alargar más, el periodo de vacaciones para el personal no docente también se mantiene en 30 días mientras no haya recortes también en esto. Algo no cuadra, nos sobra un mes, podríamos coger las vacaciones la pareja por separado, pero se acabaron los planes entonces. Así que hay que inventar algo para ocupar al niño y rellenar ese mes de decalaje que nos oprime todos los años.
Primero quiero disculparme por bromear en estos tiempos con estas cosas, porque se que mucha gente lo tiene resuelto, están en paro y no hay dinero para vacaciones. Lo tengo presente y pido disculpas por la frivolidad.
Para los demás que se lo puedan permitir van mis recomendaciones, lo más manido es engañar al peque y decirle que va a un campamento urbano, es el mismo cole, el mismo horario, sigue habiendo profesores, obligaciones y hay que seguir rellenando fichas y pringándose con pinturas, pero el eufemismo de la denominación lo hace más agradable, más apetecible y el niño no rechista.
Otra posibilidad más onerosa pero más gratificante para padres, es convencer al incauto crío que debe ir a una granja a cuidar cerdos, ordeñar vacas y someterse a peligros como alimentar gallinas, actividades que para su curriculum son absolutamente inútiles pero que a los abuelitos les ilusiona.
Una variación del campamento a tomar por saco, es el aprendizaje de idiomas, en vez de cerdos lo que hay son pigs y cows que son ordeñadas igualmente, pero en inglés, esto es más útil para el futuro del infante pero debido a los tiempos que corren sería más interesante que hubiera a disposición Schweine und Kühe que darían leche aria.
Por rizar el rizo y solo asequible para poderosos están los campamentos en el culo del mundo, este año de moda en la selva negra alemana, que ¡ojo! no está exenta de peligros que añade el hecho de tener que vacunarse contra la encefalitis por garrapata, enfermedad grave que solo da a los turistas de la zona en julio y agosto como si no quisieran que visitáramos la zona. Otro clásico son las tierras de la Gran Bretaña e Irlanda, esto es útil porque así de mayores podrán ir a trabajar en los mcdonalds locales.
Pero lo más de lo más veraniego es Yankilandia, esto no tiene parangón, donde va a parar un curso de 21 días en Chicago para alimentarse de comida basura y volver con 6 kilos más de grasa en el cuerpo o las tierras de la costa oeste tan de moda últimamente y que tienen el aliciente de estar mucho más lejos de donde van los hijos del vecino de al lado.
Algo más económico es el agradecido suspenso, ya está, castigado a todo, todo el día pegado al libro a ver si conseguimos sacar en un mes lo que no hizo durante el año y nos quedamos todos sin vacaciones.
Si os soy sincero a mi lo que más me gusta sigue siendo un clásico, los abuelos, los abuelos chollo, los mejores los del pueblo, nada de que vivan al lado, no, lo mejor es que vivan en un pueblo y si hace fresquito por la noche mejor. Los niños los adoran y si no es así que practiquen, económico, accesible. Decidido nos vamos al pueblo.
Algo habrá que hacer con los niños hasta que lleguen las vacaciones o hasta que vuelva septiembre, pero ante todo que sean felices y disfruten de ellos, que se hacen mayores enseguida y luego irán ustedes detrás rogando un fin de semana juntos.
Mientras tanto nos vemos en Pediatic 2 el 5 de octubre en Benalmádena, Málaga


Màs razón que un santo
Siempre es agradable leerte Jesús, la sonrisa pinta los labios trates el tema que trates, quizás por esas “verdades” contadas en tono irónico a las que nadie podría decir no.
Pero, siempre hay un pero, por la parte que me toca (casi me he visto retratada en tu artículo), no me quedo a gusto si no matizo algún aspecto.
Que los abuelos son una opción fantástica es indudable pero que para darle la primera posición en el ranking las otras alternativas se vean pintadas con tintes grises pues hombre, no, tampoco es eso.
Ya hubiera querido yo en mi época haber tenido la oportunidad de conocer Londres, Francia y no te digo nada Chicago… hoy mi segunda lengua y las oportunidades de comunicar con el resto del mundo tal vez serían otras.
De los campamentos urbanos, estoy contigo en que el entorno no cambia, ya quisiéramos los responsables de organizarlos poder hacerlo, en un “pis pás” los 40 grados de Madrid serían excelentes candidatos al recorte, piscinas con olas de mar, palmeras y brisa marina ¿qué no querría yo para mis chicos? Pero la realidad es la que es y hay muchas familias que optan por talleres de verano en las escuelas e imaginamos, inventamos y nos embadurnamos en pintura hasta las cejas… y también disfrutamos!!
No somos la competencia de los abuelos, somos otra opción distinta para muchos padres que nos eligen por criterios también respetables, que no se equivocan por hacerlo y que no se tienen que sentir culpables por llevarlo a cabo.
La mejor manera de cambiar de opinión no es que te lo cuenten, es vivirlo ¡Quedas invitado a ponerte de pintura hasta las cejas! 😉
Un beso.
Yo escribo porque me he sentido aludida ¡que quede claro!
Soy una abuela que se queda con su nieta y cuento también con el abuelo que cumple como el que más. No estoy en el pueblo porque mi hijo no nos deja llevárnosla aún, pero el año que viene ya será de otra manera.
Os tengo que decir que es un trabajo tener a la nieta en casa, hasta por la tarde solo, pero también que estoy disfrutando como una enana con ella. Que estoy segura que cuando se acabe el verano nos vamos a echar mucho de menos, porque solo nos veremos los jueves.
Todos los días estamos saliendo a un parque, muy tempranito y no siempre al mismo. De cualquier cosa hacemos una aventura y de momento está feliz “en el cole de los abuelos”. Porque también tenemos nuestro ratito de fichas de vacaciones. La semana que viene nos plantearemos alguna cosa nueva para variar un poco el programa y no aburrirnos y esperamos “progresar adecuadamente” como abuelos este verano. ¡Que también es un aprendizaje!
Gracias Jesús por tus artículos. Me lo paso muy bien cuando encuentro tu artículo en mi facebook.
Son los clásicos. … faltó el “niños en casa emchufados a la tele y demás electrónicos mientras llegan los padres de la jornada intensiva”…
Divertido