Cuando un@ navega por internet se da cuenta de que el concepto de distancia se diluye. Ya no necesitamos “desplazarnos” para “conocer” otros lugares, otras gentes, otro tipo de información.
En el ámbito de las relaciones sociales, las redes que creamos a nivel “virtual” nos permiten acceder a gente que de otra manera difícilmente habríamos conocido.
Lo mismo ocurre con la información, sea del tipo que sea. Viajes, cultura, gastronomía, salud, sexo, etc. Están al alcance de un solo “clic”.
(señalización vertical en Menorca)
En lo que se refiere a la salud, ámbito al que me dedico profesionalmente, con Internet se ha minimizado el monopolio de la información médica. Cualquier usuario de la red, con un poco de experiencia a la hora de buscar información, puede acceder a todos los contenidos que los profesionales de salud manejamos para nuestra formación a la hora de mejorar la atención a los usuarios.
En este punto nos encontramos actualmente. Unos/as profesionales que más o menos siguen con la “consulta tradicional” y una población usuaria del sistema de sanitario que, tengo la impresión, se ha abierto a nuevos canales de información para conocer más acerca de su salud. Bien que no toda la población se ha lanzado a la búsqueda de otras respuestas en la red, pero la información sí que está ahí y progresivamente será consultada como otro bien más de consumo.
Como profesional de la pediatría me importa el uso que los pacientes de mi consulta hacen de esa información. Pero también me preocupa que otros profesionales como yo no perdamos el tren de este cambio en la práctica asistencial.
Aprender a manejar tanta información resulta ahora una tarea indispensable para nosotros, sanitarios, a la hora de ofrecer la mejor respuesta a la demanda del paciente. Y a la vez debemos empezar a velar para que esa información, bien analizada y coleccionada, sea útil para los pacientes que atendemos, ya sean de nuestro entorno más inmediato o de cualquier lugar del planeta (no hay distancias…).
Y en eso estamos. Contando con la colaboración de much@s otros profesionales, de la salud, la educación, la crianza, de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación, de la gestión sanitaria, etc. Intentando aportar nuestro granito de arena a este nuevo paradigma de la relación humana que es el acto médico del siglo XXI. Recordando que aunque no nos lo parezca, no hay distancias, pero sí un largo camino por recorrer, aprendiendo unos de otros.
Ramon Capdevila
@capbert


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